~ Sarah ~

SARAH       -   שׂרה


       


El nombre de Sarah significa Princesa o gobernadora.

Como ya lo sabemos los nombres en su idioma original nos pueden revelar más de la persona que lo porta que el texto que la describe. Al conocer la historia de nuestra matriarca será más fácil comprender el significado que encierra su nombre.

Primero recordemos el nombre que portaba ates de ser llamada por el Eterno junto con Abraham.

Su nombre era Sarai שׂרי que literalmente significa mi princesa o gobernadora mía. Ahora examinemos sus raíces:

Sarai se deriva de la palabra Sarah שׂרה que significa princesa, gobernadora o alguien en un cargo de prominencia. A su vez el nombre de Sarah es el femenino de Sar שׂר que es igual su significado, príncipe, gobernador, jefe, cabeza, mandatario etc. Cabe mencionar que éstas son las raíces de las palabras que cocemos como Señor, Sir, Cesar, Canciller etc.

Aquí viene lo interesante. Cómo sabemos en hebreo no existen vocales, no se escriben sólo se les da  sonido al leer. Así que con las mismas letras podríamos formar más de una palabra, por ejemplo:

Dijimos que שׂרי Sarai  significa dominante o mi princesa, y si en vez de pronunciar la letra sin שׂ pronunciamos shin  שׁ o sea Sharai el significado de la palabra cambiaría completamente, y sería su significado ser Hostil. Esta palabra Sharai, proviene de la palabra Sharar שָׁרָר que literalmente significa oponente, hostil, enemigo.

Por una lado tenemos princesa, dominante, cabeza, autoridad, señorío, y por otro Hostil, enemiga, oponente. Y si profundizamos más….

La palabra sharar tiene como raíz primaria la palabra shorer  שׁרר  que significa torcer o retorcer y de la palabra shorer se deriva también la palabra Sarar  שׂרר  que significa enseñorearse imperiosamente.

Ahora sí, unamos las piezas…

Por un lado tenemos: Dominante, Jefe, cabeza, Autoridad, señorío.

Por el otro: Hostil, Oponente, Enemigo, Retorcer, Torcer, Dominar imperiosamente.

Todo esto encierra el nombre de Sarah!! Y si analizamos su vida nos daremos cuenta que tuvo estas dos facetas. Una de Señora de su hogar, gobernadora sobre sus criadas y su casa, sabiendo que ante todo y todos Abraham era el Señor y a él le debía respeto como tal. Pero cuando Sarah de su propia voluntad decidió entregar a Agar como Esposa de Abraham, fue menospreciada al Agar haber concebido. Entonces Sarah al estar cansada de la opresión de Agar le dice a su esposo que haga algo, pues Sarah no podía hacer nada sin su autorización,  pero al decirle Abraham “He aquí tu sierva está en tu mano, haz con ella como bien te paresa” parece ser que se le pasó “la mano” y llegó a oprimir a Agar más de lo “debido”.

La tradición hebrea dice que Sara usaba sandalias para cachetear a Hagar, le ponía trabajos pesados en casa, y de muchas maneras más la oprimía. Sarah se aprovechó de su posición como señora de su casa y se comportó de manera hostil, pasó de ser amiga a enemiga, porque según la tradición oral Sarah amaba a Hagar, desde que salió con ella de Egipto, (10 años antes de que Hagar se casara con Abraham), Sara la trató siempre más que como sierva como una amiga.

Pero ¿Dónde quedó esa Amistad? ¿En qué momento pasó de ser una tierna princesa  a una hostil enemiga? Esto nos enseña algo maravilloso, aún los mas grandes tienen errores, y gracias al Eterno que no fueron tomados en cuenta, sino Sara con su actitud hubiera estorbado los planes de redención. Además se nos muestra que lo que el Eterno quiere hacer lo hace  a pesar de nosotros, pues sus planes son irrevocables.

Hemos conocido las dos caras de Sarah, meditemos en estas actitudes de nuestra matriarca cuyo corazón fue moldeado por todas estas experiencias. Y que se graben en nuestro corazón y oremos para que el Eterno nos libre de caer en estos comportamientos y nos permita mantenernos a la altura de la hija de un Rey.

Sarah vivió alrededor del año 2000 antes del mesías, cuando el Eterno llama a Abraham (en el año 1921 a.d.m.) ella tenía 65 años de edad.

La primera vez que se menciona a Sarah es como Sarai (antes del cambio de su nombre) cuando Moisés escribe acerca de Abraham, parece ser que era de importancia mencionarla junto con su esposo, de ahí vemos un indicio de que Sara nunca fue autónoma, siempre estuvo sujeta a su esposo, tanto antes de ser llamados por el Eterno como después, esto nos lleva a pensar en alguien importante en la vida de Sarah y esta es su Madre.

Seguramente la madre de Sarah era una mujer con valores importantes como mujer, podemos pensar que cada cosa que Sara hizo y pensó fue influenciada por la educación que recibió de su madre, así diríamos que la madre de Sarah jugó un papel importantísimo para la formación de una de las cabezas de las matriarcas: nuestra madre Sarah.

Con esto en mente vemos que el ejemplo que les demos a nuestras hijas e hijos es vital para su desarrollo como personas, aún cuando ya no estemos con ellos, y por nuestro testimonio podemos lograr que sean hombres y mujeres dignos de ser llamados a cumplir un papel importante en la vida.

El hijo imita al padre, así como nosotros imitamos a nuestro Padre celestial a través de la imagen que el Mesías nos mostró sobre El. Abraham fue llamado por el Eterno porque tenía un corazón dispuesto a obedecer en todo, Sarah como su esposa también cumplía con esta característica. Por eso podemos ver que Yeshúa dijo que aquellos que física o espiritualmente son hijos, descendientes o del linaje de Abraham harían lo que el hizo:

Juan 8:31  Dijo entonces Yeshúa a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; 8:32  y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres. 8:33  Le respondieron: Linaje de Abraham somos, y jamás hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo dices tú: Seréis libres? 8:34  Yeshúa les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado. 8:35  Y el esclavo no queda en la casa para siempre; el hijo sí queda para siempre. 8:36  Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres. 8:37  Sé que sois descendientes de Abraham; pero procuráis matarme, porque mi palabra no halla cabida en vosotros.

8:38  Yo hablo lo que he visto cerca del Padre; y vosotros hacéis lo que habéis oído cerca de vuestro padre. 8:39  Respondieron y le dijeron: Nuestro padre es Abraham. Yeshúa les dijo: Si fueseis hijos de Abraham, las obras de Abraham haríais. 8:40  Pero ahora procuráis matarme a mí, hombre que os he hablado la verdad, la cual he oído del Padre; no hizo esto Abraham.

 

Yeshúa fue muy claro, él siempre habló de la verdad refiriéndose a la Palabra del Eterno, o sea, a Su instrucción la cual es Sus mandamientos, y dijo que Abraham no cometía pecado, es decir no quebrantó o infringió la instrucción o ley como dice en nuestras traducciones de 1 Juan 3:4. Así dice que si nosotros fúsesenos del linaje o descendencia de Abraham haríamos lo que el hizo, de la misma manera, si nosotras como mujeres somos hijas de Sarah debemos hacer las obras de ella, aquellas obras que junto con su esposo le contaron para justicia. Además,  Sarah fue la mujer elegida para empezar el linaje de un pueblo que sería llamado santo para el Eterno, ella comenzó con la educación de un hijo (Isaac) que sería además de una sombra profética del Mesías quien continuaría con el linaje para poder traer al mundo al redentor del pueblo de Israel 2000 años después. Por lo tanto vemos que la educación de Sarah sobre Isaac fue un instrumento muy importante para que ese hombre fuese recto ante el Eterno y digno de continuar con el llamamiento.

 

Después vemos que Sara es presentada en Génesis 11:29 surge un dato que parece ser parte importante de la presentación, Y SARAI ERA ESTERIL SIN HIJOS. Génesis 11:30

¿Cuál es el sentido de acentuar la esterilidad de Sara, al mencionarla ya en la presentación y al hacerlo se reitera que era “estéril sin hijos”?

En la época Bíblica la esterilidad era considerada desde que el primer intento de embarazo no fructificaba. Ahora, Sarah no fue la única de las matriarcas en ser estéril, Rebeca no pudo tener hijos hasta que su esposo oró por ella (Génesis 25:21), Raquel tampoco pudo concebir después de casarse con Jacob hasta pasados mas de 12 años aproximadamente.

La mujer en la genealogía de nuestro pueblo juega un papel importantísimo, si no fuera por ellas no hubiera podido formarse el Pueblo de Israel, entonces ¿Por qué las 3 matriarcas eran estériles? Y la respuesta es la siguiente:

Para el Eterno cada una de ellas era de gran estima, hallaron gracia ante sus ojos, por eso el Eterno las eligió, tanto las amaba que deseaba escuchar sus oraciones, deseaba que clamaran a El en todo momento, y ¿cómo lo harían si todo les fuera bien? El Eterno cerró sus matrices por un tiempo sólo para escuchar sus oraciones, y lo mismo pasa con nosotros como pueblo suyo, el Eterno muchas veces no cumple nuestros deseos para que clamemos a El, otras veces demora para darnos paciencia, pero sólo por un momento porque después viene la recompensa.

 

Es interesante que para comenzar a crear un pueblo que sería como las estrellas del cielo y la arena del mar en multitud el Eterno comenzó con mujeres estériles.

 

Cuando Sarah da a Abraham su sierva Agar dijo en Genesis 16:2 y dijo Sarai a Abram: "Mira, El eterno me ha hecho estéril. Llégate, pues, te ruego, a mi esclava. Quizá podré tener hijos de ella." Una expresión mas apropiada de Quizá podré tener hijos e ella es "Quizá yo me construya de ella" ya que en las culturas del medio oriente se creía que quien no podía tener hijos no estaba construido en plenitud, siempre la fertilidad ha sido considerada como algo de importancia primaria en los matrimonios desde la antigüedad.

 

Pero Sara no le entrega a Hagar sólo para procrear, sino que de alguna manera le entrega a Hagar, la sierva, como mujer o esposa de Abraham. Génesis 16:3

Esta interpretación, según la cual Hagar no es sólo el vientre de reproducción sino también mujer de Abraham surge en primer lugar claramente del texto bíblico que en hebreo dice "va- titen ota leAvram isha lo leisha" Génesis 16:3, que en traducción libre y literal sería " y la dio a Abraham, su hombre, por mujer" o sea, el texto utiliza aquí la palabra ISHA, haish shela, que significa: su hombre de ella (Sarah), para marcar claramente que Abraham es el hombre de Sara y ésta le entrega a Hagar por mujer.

 

Génesis 16:5 Y dijo Sarai a Avram: Mi afrenta (vergüenza, deshonra) sea sobre ti. Yo puse mi sierva en tu seno, mas ella vio que concibió y fui despreciada a sus ojos; juzgue el Eterno entre tú y yo.

Y dijo Avram a Sarai: He aquí tu sierva en tu mano, hazle lo que te parezca bien a tus

ojos. Y Sarai la afligió, y ella huyó de su presencia. Génesis 16:5-6

 

En la cultura hebrea se entiende que Abraham y Sarah no podían tratar a Hagar como una esclava en esta situación, ya que la habían quitado de ese lugar inferior y la habían transformado en señora o esposa de Abraham y no tenían permitido venderla como esclava. Aunque para la epoca de Abraham aun no había sido dada la ley escrita por medio de Moises ya habían reglamentos que desde Adam y con el paso de las culturas se habían adoptado para regirse, después el Eterno plasma leyes de los esclavos y nos damos cuenta que seguramente es algo que ya era parte de la vida de los patriarcas:

 

"Mas acontecerá que si no te complacieres con ella (una mujer tomada como esclava), la dejarás ir en libertad, pero de ninguna manera la venderás por dinero; no te servirás de ella después de haberla afligido" Deuteronomio 21:14.

 

Se cuenta en la cultura hebrea que cuando Sara le pide a Abraham que resuelva la situación entre ella y Hagar, Abraham le dice que Sara haga lo que quiera y ésta le responde que ella no puede hacer nada con Hagar sin el consentimiento de Abraham ya que Hagar había pasado de ser una simple sierva a la mujer de Abraham.

 

Además, Sara no puede hacer nada con Hagar sin el consentimiento de Abraham, porque la mujer debe obediencia al hombre, en el hogar es el varon quien dirige los asuntos de la familia, en este caso Abraham era quien debía decidir primeramente. Además, el hecho de que Sara le reclamara a Abraham diciendo “Mi afrenta sea sobre ti, juzgue el Eterno entre tu y yo” al parecer es porque Abraham veía cómo Hagar deshonraba y se burlaba de Sara y el no hacía nada, y como Hagar ya no era una sierva como antes Sara no podía tomar cartas en el asunto sino que era Abraham, esposo de Hagar quien debía hacerlo o dar alguna autorización. Sin embargo por la respuesta de Abraham nos da a pensar que aunque Hagar era ahora esposa de Abraham aún Sara tenía sus derechos como esposa principal.

Gen 16:6  “Y respondió Abram a Sarai: He aquí,  tu sierva está en tu mano;  haz con ella lo que bien te parezca.  Y como Sarai la afligía,  ella huyó de su presencia”.

 

Sara al hacer esto estaba asumiendo las consecuencias de sus decisiones, primero ofrece de su voluntad a su sierva por mujer a Abram y ahora, dadas las consecuencias debe actuar responsablemente, pero no sin previa autorización. Hagar era menor de 25 años de edad aproximadamente, Sarai tenía aproximadamente 76 años, la diferencia era bastante, seguramente Hagar oprimía a Sara con su juventud, belleza y embarazo, y Sara con la autorización de Abram la quiso poner en su lugar con trabajos de sierva, además viendo que Sara era la esposa principal por ser la amada del Señor Abram Hagar no toleró y decidió huir.

 

¿Qué podemos aprender de Sara con esta situación? Sara siempre se sujetó a su esposo, nunca tomó represalias contra Hagar, pero cuando Abram le dio autorización de corregirla, como siempre pasa entre mujeres, tomó una actitud hasta cierto punto abusiva contra hagar. Gen 16:6 “Y como Sarai la afligía,  ella huyó de su presencia” La palabra que se usa en el texto hebreo para afligir es TEANE que viene de de la misma raíz que la palabra INUI, que literalmente significa sufrimientos o tortura. Está claro que Sara hace sufrir a Hagar tanto, hasta que ella se escapa hacia el desierto. Aquí la figura tan elogiada de La Matriarca Sarah se nos presenta en toda su humanidad. Podemos pensar que no sólo Sara peco en maltratar a Hagar, también nuestro padre Abraham al permitir semejante abuso, tanto de sArah hacia Hagar como de Hagar hacia Sarah. A pesar de esto y seguramente otros errores de nuestros padres tenemos una gran enseñanza, y es que el Eterno no llama gente perfecta a su servicio, sino corazones dispuestos a obedecerle, porque de Abraham se dijo al ser llamado por el Eterno: Gen 18:19  “Porque yo sé que mandará a sus hijos y a su casa después de sí,  que guarden el camino del Eterno,  haciendo justicia y juicio…”.   Todo a pesar de los defectos de él y su familia, defectos que poco a poco menguarían hasta completar su perfeccionamiento en este mundo.

 

Algo más que podemos aprender de la Matriarca es la actitud que tomó cuando pasaron por Egipto y por Gerar. Dentro de la tradición hebrea se dice que ella nunca estuvo de acuerdo en no decir que era esposa de Abraham, pero a pesar de eso ella obedeció a su esposo sabiendo que pasara lo que pasara el Todopoderoso tendría el control de todas las cosas. En estas experiencias entre Sarah y Abraham vemos algo muy importante en la actitud de Sarah y muy poco usual en las mujeres, la negación a sí misma, a sus pensamientos, sus intereses, o simplemente  sobreponer su voluntad, ella siempre se mantuvo del lado de su esposo, apoyando sus decisiones a pesar de no estar de acuerdo, además de algo no menos importante que su sumisión y es “su fe”, sabía que el Shaday quien los llamó y les juró una tierra y descendencia no permitiría que los días de Abraham se acortaran por causa de Sarah. Así era de esperarse, la esposa del “padre de la fe” ejerciendo su fe.  Sara, sin embargo, tuvo momentos de poca fe. El ceder a Agar fue un acto de incredulidad, en ese momento no supo esperar el cumplimiento de la promesa dada a Abraham sobre su descendencia a través de Sarah directamente. A causa de su incredulidad Sara trató a Agar rudamente. Y las Escrituras no disimulan este hecho. Pero a pesar de todos los errores que Sarah pudiese haber cometido siempre junto con Abraham vivió por fe. Por fe siguió a su esposo aún sin saber a donde irían pasando por caminos adversos. Por fe, de Sarai pasó a Sara, esperando el cumplimiento de la promesa de nos solo ser princesa de uno solo, sino ser princesa de una nación, madre de multitudes. Comparada con otras mujeres de la Biblia, Sara es una princesa entre las mujeres.

Finalmente….

 

Gen 23:1  Fue la vida de Sarah ciento veintisiete años;  tantos fueron los años de la vida de Sarah

Texto Hebreo:     ויהיו חיי שׂרה מאה שׁנה ועשׂרים שׁנה ושׁבע שׁנים שׁני חיי שׂרה׃

La traducción literal del texto hebreo sería así: “Fue la vida de Sarah cien años y veinte años y siete años, fueron los años de la vida de Sarah”

La Toráh desglosa el total de los días de Sarah, mas no da explicación alguna. Rashí un exégeta de la Toráh comenta al respecto: “La razón por la cual la palabra “años” fue escrita después de cada dígito es para decirnos que cada dígito debe ser explicado por separado: cuando tenía cien años de edad, era como de veinte respecto al pecado. Así como a los veinte no había pecado, porque no es susceptible de castigo, así también cuando tenía cien años, no tenía pecado. Y cuando tenía veinte, era como una niña de siete años por su belleza.” esto quiere decir que ella permanecía en una juventud inigualable por fuera porque desde su interior emanaba su hermosura por su justicia, la cual es por la obediencia lo que nos habla de la ausencia del pecado, porque como dijimos el pecado es infracción o desobediencia de la instrucción.

La belleza desde el punto de vista Bíblico está vinculada a la obediencia. Por eso el proverbio de la mujer dice así:

Pro 31:30  Engañosa es la gracia, y vana la hermosura;

La mujer que teme al Señor, ésa será alabada.

 

Y al analizar otras traducciones podemos entender más la esencia del texto:

 

(BAD)  Engañoso es el encanto y pasajera la belleza; la mujer que teme al Señor es digna de alabanza.

(BNP)  Engañosa es la gracia, fugaz la hermosura, la mujer que respeta al Señor merece alabanza.

(BL95) ¡El encanto es engañoso, la belleza pasa pronto, lo admirable en una dama es la sabiduría!

 

Y sobre la sabiduría dice la Escritura:

 

Salmo 111:10  El principio de la sabiduría es el temor del Señor; Buen entendimiento tienen todos los que practican sus mandamientos; Su loor permanece para siempre. 

 

Prov. 1:7  El principio de la sabiduría es el temor del Eterno; Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.

 

Pro 9:10  El temor del Eterno es el principio de la sabiduría, Y el conocimiento del Santísimo es la inteligencia.

Sara fue una mujer que siempre siguió a su esposo y fue obediente a los designios del Eterno en sus vidas, por lo tanto la belleza de Sara se debió a que por su temor al Eterno siempre le obedeció, lo cual no solo la hizo bella sino sabia, lo verdaderamente admirable en una mujer. Entendamos lo que la Escritura refiere como la Belleza de Sarah con un salmo:

Salmo 45

Salmo 45:1  Para el director del coro; según Sosanim. Masquil de los hijos de Coré. Canción de amor. Rebosa en mi corazón un tema bueno; al rey dirijo mis versos; mi lengua es como pluma de escribiente muy ligero. 45:2  Eres el más hermoso de los hijos de los hombres; la gracia se derrama en tus labios; por tanto, el Eterno te ha bendecido para siempre. 45:3  Ciñe tu espada sobre el muslo, oh valiente, en tu esplendor y tu majestad. 45:4  En tu majestad cabalga en triunfo, por la causa de la verdad, de la humildad y de la justicia; que tu diestra te enseñe cosas tremendas. 45:5  Tus saetas son agudas; los pueblos caen debajo de ti; en el corazón de los enemigos del rey están tus flechas. 45:6  Tu trono, oh Eterno, es eterno y para siempre; cetro de equidad es el cetro de tu reino. 45:7  Has amado la justicia y aborrecido la iniquidad; por tanto el Eterno, tu Poderoso, te ha ungido con óleo de alegría más que a tus compañeros. 45:8  Todas tus vestiduras están perfumadas con mirra, áloe y casia; desde palacios de marfil te han alegrado con instrumentos de cuerda. 45:9  Hijas de reyes hay entre tus damas nobles; a tu diestra, en oro de Ofir, está la reina. 45:10  Escucha, hija, presta atención e inclina tu oído; olvídate de tu pueblo y de la casa de tu padre. 45:11  Entonces el rey deseará tu hermosura; inclínate ante él, porque él es tu señor. 45:12  Y la hija de Tiro vendrá con presentes; los ricos del pueblo suplicarán tu favor. 45:13  Toda radiante está la hija del rey dentro de su palacio;  recamado de oro está su vestido. 45:14  En vestido bordado será conducida al rey; las doncellas, sus compañeras que la siguen, serán llevadas a ti. 45:15  Serán conducidas con alegría y regocijo; entrarán al palacio del rey. 45:16  En lugar de tus padres estarán tus hijos; los harás príncipes en toda la tierra. 45:17  Haré que tu nombre sea recordado por todas las generaciones; por tanto, los pueblos te alabarán eternamente y para siempre.

El verso 10 dice a la hija “olvídate de tu pueblo y de la casa de tu padre” esta expresión es la misma que cuando se le dice a Abraham sal de tu tierra y de tu parentela, es decir, una mujer que deja a tras su vida pasada, su vida que conducía en los caminos de las naciones que no son del Rey de Israel es deseada por nuestro Rey porque Él es nuestro Señor, es quien nos gobierna y dirige nuestras vidas, por eso una mujer sabia teme al Eterno y se inclina ante El y le sirve, porque Él es su Señor. La promesa de esto es vestirnos de ropas reales, por eso al obedecer al Creador en Sus mandamientos somos parte de ese real sacerdocio, no solo somos de un pueblo de sacerdotes, que reconcilia a las naciones con el Creador al ser luz, sino que somos un Real Sacerdocio que el Eterno pone en alto para ser la sal de la tierra, la luz de las naciones. Finalmente el salmo dice que hará el Eterno que el nombre de esa mujer que fue hecha princesa será recordado por todas las generaciones, tal cual ha pasado con el nombre de Sarah, que no solo puede referirse a la mujer Sarah esposa de Abraham, sino a todas aquellas que hemos pasado a ser de esclavas del pecado a princesas libres en el Creador por la redención y adquisición en nuestro mesías Yeshúa, así las naciones exaltarán a quien ha decidido negarse a sí misma y seguir al Eterno siendo gobernada por él como su Rey.

 

Características vemos en Sarah que nos puedan dejar una enseñanza…

 

1-Era una mujer sujeta a su esposo.

2-Era una mujer íntegra y segura de sí misma y es por eso que el Eterno la respalda en casa de faraón y con Abimelec.

3-La belleza exterior de Sarah reflejaba su pureza y justicia interior por la obediencia al Eterno y a su esposo.

4-Cumplía con las características de una Eshet Jail (mujer virtuosa) al ser prudente, trabajadora, temerosa del Eterno y sabia, entre otras.

5-Era una mujer que conocía y guardaba las palabras del Eterno y por eso no vendió a Hagar después de darla a Abraham por mujer.

6-Era una mujer valiente, no temió sino que confió.

7-Obedeció a su esposo aún en contra de su voluntad o no estando de acuerdo.

8-Se dice que mientras Abraham hablaba del Eterno a los hombres Sara lo hacía a las mujeres, es decir, era de testimonio, como debemos serlo nosotras.

9-Por su testimonio y dedicación a su papel de madre y esposa logró aportar para la formación del padre de la fe y uno de los 3 patriarcas: Isaac.

10-Dice la cultura hebrea que por su obediencia al Eterno cada día de reposo descendía la presencia del Eterno a la tienda de Sarah, de la misma manera que hoy en día el Espíritu de Santidad mora en nosotros como tiendas o tabernáculos especialmente en las reuniones que Él estableció como santas (fiestas santas y el día de reposo semanal).

 

 

 

 


~El Lado Femenino De La Biblia~

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